viernes, 8 de mayo de 2009

COMIENZA A SENTIRSE LA CRISIS

Economía local
Según el FMI la Argentina caería este año un 1,5% en cuanto a la emergencia financiera internacional. En Moreno ya se traduce con fuertes caídas en las ventas.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) anunció que después de México y Venezuela, nuestro país se verá fuertemente afectado tras la crisis. Según el índice que maneja el organismo internacional habrá una suba de precios del 6,7% durante el 2009, y un 7,3% para el próximo año. Esto repercutirá de manera directa en el consumidor. En Moreno, los comerciantes comienzan a visualizar menos movimiento en las calles y a advertir que aún falta lo peor.
Salvador Femenía, asesor de la Unión Empresarial de Moreno (UEM) afirma que “tanto en lo comercial como en lo industrial hay caída de ventas entre un 30% y 50%”, lo que significa un descenso importante y determinante para la economía local, que en gran parte subsiste con sus negocios.
Femenía sostiene que frente a esta crisis “no hay perspectiva a corto plazo y lo peor es que no se sabe lo que va a pasar, ya las empresas locales están presentando problemas en la cadena de pagos y en el cobro de los pedidos, debido a cheques rechazados”. También asevera que algunas de ellas están trabajando por pedidos contratados anteriormente, y si no es así permanecen en un estado de “stand by”, reforzando las medidas con métodos como, vender solo a la cartera de clientes, suspender las ventas a plazo o en cuenta corriente y no aceptar más cheques desconocidos.
El asesor de la UEM señala a Contraseña de Moreno que a pesar de la situación económica ventajosa, desde el punto de vista económico financiero, la Argentina va a sufrir gravemente la crisis, por problemas a nivel nacional y de políticas internas. A su vez agregó que “se va a ver afectado por la caída de precios de las exportaciones que realiza el país y por los commodities (productos de exportación que ofrece la nación) ya que, así como se producen se venden, un claro ejemplo de ello es el petróleo o la carne”.
Por otra parte, la sequía que aqueja al campo se presenta como un dilema que el gobierno aún no ha podido resolver. Aquí, ya se puede comprobar mediante datos estadísticos que frente a este inconveniente se va a cosechar un 25% o 30 % menos que en el 2008. En cuanto a las materias primas se espera que su valor sea por debajo al estipulado respecto al año pasado.
Para Femenía, la Pyme tiene un poder de resistencia que no posee la gran empresa. En su mayoría son empresas familiares, si bien se esta atravesando por una etapa de “enfriamiento económico”, la Argentina viene de un periodo de 5 años de crecimiento que hace que economistas como Eduardo Curia, del Centro de Análisis Social y Económico, sostenga que “el país se encuentra mejor preparado que en otras oportunidades”.
Si bien, la situación que se avecina es alarmante, cabe destacar que la mayoría de las empresas locales sigue en pie afrontando los momentos difíciles y de acuerdo a lo alertado por el FMI, recién en el año próximo se podrá ver una leve y mínima mejoría a nivel nacional.

LA CULTURA DEL TRABAJO

1º de Mayo

Tras conmemorar a los mártires de Chicago, obreros que lucharon por sus derechos, hay que detenerse a pensar en aquella cruel jornada y las marcas que siguen vigentes y no nos son ajenas


El trabajo determina asumir un rol dentro de la sociedad, es una actividad que en muchas ocasiones representa una forma de inserción, una manera de vivir ante las necesidades a las que nos depara el tiempo y el lugar. Desde siempre, y ahora dentro de esta cultura global, el trabajo da lugar a numerosos cuestionamientos sociales.
El empleo configura una determinada subjetividad; cada individuo se ubica y trata de entender su posición social para construir su forma de vida, dependiendo de sus relaciones sociales y las condiciones en las que se construyen. Las diferentes formas de ver al mundo, se amoldaron y dieron características culturales a las comunidades, por lo tanto, la vida laboral estructura la convivencia social.
Un trabajo se entiende por sus características, como puede ser: traslado hacia el lugar de empleo, carga horaria y una remuneración periódica. Una actividad que muchas veces se vuelve rutinaria, lo que organiza los tiempos dentro de la sociedad.
Contraseña de Moreno recolectó algunos testimonios de ciudadanos morenenses para dar, desde su lugar, una mirada sobre la cultura del trabajo. José Luis, un desocupado de 55 años, dijo que “para una persona grande es difícil conseguir empleo, porque hay empresas golondrinas que toman y dejan. Hoy tengo que pensar en que si me toman me conviene, y cuando pueda me iré a otro lado donde me convenga más”.
La situación de José Luis, oriundo de Paso del rey, barrio Sambrizi y padre de dos hijos ya mayores, devela una realidad que se vive de cerca: “las generaciones fueron cambiando. Los juegos que yo tenía cuando era chico eran de mi padre, pasaban muchos años para pasar de una a otra. Pero hoy la generación de un chico de 20 años es diferente a la de una de 25”. De esa manera también se dio en el mundo del trabajo, donde “la gente entraba a un lugar y se jubilaba ahí, no tenía necesidad de cambiar. Los tiempos hoy son mucho más rápidos, más vertiginosos, y junto con la tecnología lograron que las edades se fueran achicando”, contó José Luis.
Las relaciones laborales entre las diferentes partes que lo conforman, como lo son los empleados y los jefes o dueños, constituyeron históricamente a los trabajadores del mundo como protagonistas de los procesos de transformación social. Esos cambios se orientaron hacia una mejor situación de vida de los obreros, que supieron apropiarse de esos espacios, de los cuales formaban parte.
Martín es un obrero de una fábrica recuperada que hace siete años funciona como la Cooperativa Los Constituyentes, situación que surgió como consecuencia de la crisis del 2001, año en que los dueños abandonaron la empresa. El tiene más de 28 años de trabajo en ese lugar, y nos contó que “formar una cooperativa era el único recurso que teníamos, y así pudimos lograr que más de 86 compañeros siguieran trabajando. Hemos sufrido como cualquier empresa gerenciada por los dueños, pero aprendimos y laburamos para sacar todo nuestro talento”. Reconoce que allí se fueron organizando no tanto como trabajadores, sino como familia.
Martín seguía contando: “los jóvenes emigran y sólo quedan las personas grandes que no tienen la posibilidad de seguir trabajando en este país. Y tenemos que mirar con ojos de boy scouts, es una aventura por la supervivencia”. Y más aún: “nosotros para la patronal éramos un número, una persona que trabaja bajo patrón es una máquina. Hoy estás bien porque sos joven, y después te ponen a un costado, estas dentro de una computadora”.
La actividad laboral es una acción que crea identidades y pensamientos. Pero a la vez se constituye como una herramienta, y es utilizada para poder cubrir las necesidades básicas, que en muchos casos no llegan a cubrir. Sea cual fuere el espacio del que se ocupa, la responsabilidad del puesto, o la creatividad de la que se necesita para cumplir la función, hay una realidad que responde a una relación jerárquica que organiza los modos de hacer.

EL TRABAJO QUE NOS LIGA

Ariel Korzin (*)
Especial para Contraseña de Moreno

Asistimos a un momento político en Argentina donde la clase trabajadora está atomizada, esto tiene mucho que ver con el Terrorismo de Estado que rompió los lazos sociales.
La historia nos ha mostrado una clase trabajadora mucho más homogénea, con su epicentro en la actividad fabril e industrial. Ahora es una clase trabajadora completamente heterogénea. Si los procesos de trabajo son tan heterogéneos, un trabajador no se puede reconocer en el otro. Un joven antes entraba a trabajar como tornero en una fábrica o como fundidor en una metalúrgica, donde el trabajo era colectivo, hoy hay procesos de trabajo donde su herramienta es una computadora o un sistema de trabajo como un call center.
Hoy el desafío de las organizaciones políticas es aún mayor, es la batalla de ideas, es justamente ver el reconocimiento subjetivo de un trabajador en el otro. Eso ahora es mucho más difícil, porque los procesos de trabajo cambiaron.
Hoy no se vislumbra una alternativa de la propia clase trabajadora o donde la clase pueda tener aspiraciones importantes, pero es un desafío y, como enseñaron algunos próceres argentinos, estos procesos de organización de la clase trabajadora no se miden en victorias y derrotas, porque sino todos bajaríamos los brazos, se miden en compromisos militantes de los trabajadores, en el compromiso de un laburante en reconocerse en el otro.
El evento que se organizó el 2 de Mayo en el ex Centro Clandestino de Detención Olimpo fue la presentación de una muestra que se estuvo haciendo durante meses junto al grupo de Antropología del Trabajo, de la Facultad de Filosofía y Letras. Los antropólogos estudiaron diferentes procesos de trabajo, desarrollos de la clase trabajadora en Argentina en diferentes procesos históricos y en diferentes lugares. De esta manera se ve como el terrorismo de estado fue un instrumento para la aplicación de una política que no tenía como objetivo el beneficio de la mayoría.
Es el trabajo concreto, las relaciones entre las personas, lo que hace funcionar una sociedad.

(*) Trabajador de la mesa ejecutiva del ex Centro Clandestino de Detención y Exterminio “Olimpo”, ubicado en Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

viernes, 24 de abril de 2009

CLUB BONGIOVANNI, CRECE CON EL BARRIO

Deporte y sociedad
Organización que crece para adentro y para afuera: un verdadero sentido de pertenencia e identidad. A partir de los sueños y las necesidades se plantea alcanzar metas para un futuro mejor y un presente de cambio.


Apostar al crecimiento de un barrio es el objetivo de la gente que fundó el CLUB DEPORTIVO y CULTURAL BONGIOVANNI que desde sus comienzos por el año 2004, se propuso como meta incluir a toda organización y persona que tenga ganas de promover proyectos, ideas y mejorar los servicios públicos que necesita cada habitante del barrio para tener una mejor calidad de vida.
Contraseña de Moreno se entrevisto con Pablo Montanaro, presidente del CLUB DEPORTIVO y CULTURAL BONGIOVANNI, que dice que desde la década del 80’ hasta el 2004 hubo “un hueco importante donde no pudo crecer el barrio debido al asistencialismo político”. Después sí comenzaron con las actividades en la organización, aunque no se pudo avanzar con los servicios simples como el alumbrado en las calles, cloacas y conductos de gas.
La participación de jóvenes, como la de Vanesa Torres y el mismo Montanaro de 27 años, y con algunos amigos, permitió plantearse un sueño y lo han logrado: se pudo crear un club organizado con claros objetivos lo que llevó a que se contactaran con otras entidades y desde esa relación se empezaron a crear cosas en común, así surge “Aguante a la cultura” en el barrio Bongiovanni.
Esta propuesta fue creada por la organización Culebrón Timbal de Cuartel V que en el año 2005 se vincula con el club. Esta herramienta de construcción social consiste en involucrar a todas las organizaciones del barrio en un festival; siempre promoviendo el trabajo en red.
“A medida que fue pasando el tiempo nos dimos cuenta de que el deporte y la cultura son una herramienta fundamental para el crecimiento del barrio y los jóvenes del barrio. Se apostó a capacitar jóvenes para formar líderes barriales y gente que apueste a un cambio, esto fue el primer objetivo. La decisión se tomó debido a que se estaban acortando los espacios y no había lugar para la expresión de ideas y cosas nuevas”, dice Montanaro.
Desde otro punto de vista, habla Norma Belizán, vocal del club: “estamos en busca de una realidad propia, lo que buscamos es una identidad”. Esto refiere a que están por crear un proyecto para que se establezca el nombre Esteban Bongiovanni al barrio, debido a que es reconocido pero no tiene una ordenanza municipal que lo avale oficialmente. Por este motivo es que es confundido con otros barrios aledaños como Catonas, barrio Parque o Villa Zapiola.
Otro tema que remarca la vocal del club es la organización interna, dijo que le parece muy importante para el desarrollo de cualquier comunidad que jóvenes, con sus ganas renuevan y encaminen proyectos para el bien de un barrio. Además, destaca el trabajo de la mujeres dentro del club a la hora de manejar “el buffet, conseguir los micros, estar acompañando en cada jornada de fútbol a sus hijos y maridos. Son las primeras hinchas”, dice Norma Belizán.
“Creemos que es posible que los chicos puedan formarse, ser educados a través del deporte. La necesidad y el compromiso que asumimos en el barrio tiene que ver con la recuperación de valores, tejidos sociales, lazos familiares y creemos que es una manera de aprender”, dice Montanaro y agregó: “todo es para que el día de mañana los chicos puedan seguir soñando y apostar a un cambio en sus vidas”.

REFUGIO O UTOPIA

Vivir en el Country

A partir de la década de los ’90 miles de personas decidieron pagar para vivir en terrenos en apariencia blindados. La multiplicación de estos lujosos territorios –promesas de la seguridad extrema- ocurrió de manera simultánea frente a la proliferación de villas miserias y asentamientos.

Maristella Svampa, autora de “La vida en los countries y barrios privados” argumenta que estos lugares y sus habitantes representan “la comunidad del miedo” puesto que “no los une la concepción de lo que es mejor, sino la necesidad de evitar lo peor”. Aquí se vislumbran los nuevos modelos de ciudadanía, siendo consecuencia del neoliberalismo, donde el individuo debe hacerse cargo de si mismo y donde bajo la naturalización de las desigualdades sociales se estructura un nuevo espacio para evitar ver, y así eludir, el contacto con el resto las clases sociales.
Gustavo Al, que vive en el Country Banco Provincia, reafirma lo que dice Svampa al explicar que la decisión de irse a vivir a un country con su familia al quedar embarazada su mujer “fue por la inseguridad”. Este comerciante de 36 años dice que ahora puede disfrutar de “otras cosas”. Al igual que Karin Pérez Corvalán, habitante del Country San Diego, que expresa: “te roban en cualquier lado, pero por lo menos cuando pasé la barrera del country ya está. Ahí digo `bueno, ahora me quedo tranquila´, hasta mañana que vuelva a salir”.
Según Svampa, investigadora del Conicet (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas), “la mayoría de los que fueron a vivir a estos sitios sobreactuó las ventajas y minimizó los riesgos”.
Con respecto a las nuevas generaciones de niños que se desarrollan en los espacios cerrados Pérez Corvalán cree que “no es lo mejor que pasen toda su vida dentro del country porque pierden perspectiva de lo que es la realidad”. Según ella “la realidad es otra, porque los countries son una utopía”. Y agrega: “yo quiero que mis hijos crezcan sabiendo cuál es la realidad. La calle es diferente y si tenés la suerte de vivir en un country vas a dormir tranquila. Pero bueno, tu vida transcurre yendo y viniendo, y estando en contacto con otra gente, estando también afuera”. Así es como esta mujer de 38 años sostiene la elección de enviar a sus hijos a un colegio fuera del country donde viven, porque si ellos no salieran eso “sería la seguridad total”.
Gustavo Al y Karin Pérez Corvalán coinciden en que “la diferencia que hay entre vivir en Moreno o vivir en un Country es la seguridad”. Corvalán rescata “la limpieza, el respeto por las norma de tránsito y los servicios para hacer deportes”. Aunque también manifiesta que “lo negativo es que no tenés ni cloacas, ni agua corriente. Y perdés un poco de intimidad porque en vez de paredes tenés plantas que te separan de tus vecinos.
A ambos se los ve conformes con la decisión, como quien encuentra su lugar en el mundo. Aunque en él no se relacionen con quienes lo comparten. Ninguno de los dos conoce a sus vecinos. “Sigo relacionándome con mis amistades de afuera”, fue la misma respuesta de ambos.

UN MIEMBRO MÁS EN LA FAMILIA

Mascotas: una relación especial
Encontrarlos transitando por la casa, dormir en las cama con ellos, hablarles como si fueran a responder, llevarlos al veterinario frente a un resfrío; comprarles juguetes o golosinas; charlar con amigos sobre lo que nuestras mascotas hicieron, son cosas habituales para este nuevo siglo.

Perros y gatos se convirtieron en las mascotas más preferidas por las personas para tener en sus casa o departamentos, con quienes se comparten actividades de la vida diaria como si fueran un ser humano mas, incluso dejaron la “cucha” fuera de la casa para convivir dentro de la misma con sus dueños. Este afianzamiento entre las personas y los animales se debe a que los mismos representan una compañía con la que se mantiene un lazo emocional.
Esta relación se refleja claramente en el libro “ Nuestro perro, uno más en la familia”, escrito en 1998 por el médico veterinario, especialista en comportamiento animal, Claudio Gerzovich Lis, donde realizo una encuesta en Capital Federal y el Gran Buenos Aires que vislumbraba que el 94% de los dueños afirmaba que sus animales eran considerados como un miembro de la familia, el 95% reconocía que solía hablar con su perro, el 39% permitía que su perro durmiese junto a él en la cama, el 47% de los propietarios compartía la comida con su animal y el 29% le celebraba el cumpleaños.
Gerzovich Lis, también resaltaba en su libro el trato de las personas hacia sus mascotas el cual es más parecido al que se tiene con un hijo, algo que muchas veces desencadena en comportamientos agresivos de parte de las mascotas frente a aquellos que se acercan a sus propietarios. A su vez, genera bronca en los mismos cuando son dejados solos en la casa, por lo que “toman represalias” destrozando cosas. Otra de las cuestiones que las personas no tienen en cuenta es el estrés que les producen las situaciones a las que se ven sometidos.
Por otra parte, la pregunta siempre esta latente ¿Qué prefieren más, perros o gatos? Según el sondeo hecho a argentinos de entre 6 y 60 años por el portal
www.scribd.com asegura que las persona eligen en un 32 % a los gatos, después se encuentran con el 21% los pájaros, en el tercer lugar se visualizan con el 16 % los perros y el 10% restante opta por tener otro tipo de mascotas, entre las que se encuentran las más exóticas (víboras, lagartos, arañas, hamster, conejos, etc.)
También a través de este cuestionario se pudo dar cuenta de la dedicación diaria que le dan los dueños a sus mascotas. El 35% comparte tres horas al día, el 29% dos horas y finalmente, el 15% solamente una. De esta manera, puede vislumbrarse lo importante que son los animales para quienes habitan este país, ya que se refleja en ambas encuestas el trato, la dedicación y la importancia que le da a su animal domestico, que muchas veces pasa a ser un miembro más de la familia.
Según el especialista en comportamiento animal, Claudio Gerzovich Lis las razones acerca de igualar a sus mascotas con seres humanos puede resumirse “recurriendo a un antiguo proverbio chino: "Existe mucho del ser humano en el animal y todo lo del animal en el ser humano."

JAQUE PARA LA EDUCACIÓN PÚBLICA


Formación superior

En el año 2004 se abría la carrera de Licenciatura en Comunicación Social en el CENUM (Centro Universitario de Moreno). Hoy a 5 años, las autoridades correspondientes resolvieron no abrirla para el ciclo 2010.


Contraseña de Moreno tuvo la oportunidad de charlar con el Licenciado Luciano Altamirano, coordinador de la extensión Moreno de la Universidad Nacional de La Plata- Facultad de Periodismo y Comunicación Social, con respecto al cierre de la carrera de Licenciatura en Comunicación Social para el ciclo 2010: “es una cuestión institucional de la facultad de periodismo, ya que vemos que nuestro equipo se ha visto saturado en la demanda de lo que es sostener una unidad académica en paralelo”, nombró como una de las razones para la no apertura de esta carrera.
Otra de las razones más importantes, según Altamirano, es lo que tiene que ver con una mirada sobre el territorio y lo que significa una saturación de profesionales que puede llegar a ocurrir en breve en el partido de Moreno. “Calculemos que la comunidad de Moreno convive (en términos universitarios) con otras unidades académicas y no sé si la comunidad va a resistir la aparición de tantos comunicadores; y tampoco la oferta laboral”, comentó Altamirano aludiendo que este tema fue razonado en conjunto con las autoridades municipales.
“En 5 años vamos a tener una incorporación de al menos 200 comunicadores para un marco laboral como es el de Moreno, ó sea, desde ya el sentido común te lo establece: no hay sociedad que resista eso y más cuando se habla de Moreno que no es una sociedad universitaria”, justifica Altamirano.
El coordinador intentó de forma llamativa un último argumento: “en ningún momento pensamos en mercantilizar a la oferta y la demanda estudiantil sino que entendemos que sería irresponsable abrir eternamente una carrera siendo que no sabemos si los profesionales formados van a conseguir trabajo en la comunidad”.